El Holter es un monitor pequeño y ligero que registra la actividad eléctrica de tu corazón de forma continua durante el tiempo que tu médico solicite: desde 24 horas y hasta 30 días. A diferencia del electrocardiograma —que captura unos segundos en la consulta—, el Holter graba todo el tiempo: mientras trabajas, caminas, comes y duermes.
Por eso es el estudio indicado cuando el síntoma va y viene: palpitaciones, mareos, sensación de latidos irregulares o desmayos sin causa aparente. Si la alteración aparece durante el registro, queda grabada para que el cardiólogo la analice.