Hay una diferencia importante entre prevenir y asustarse. La mirada preventiva no busca imaginar lo peor, sino incorporar el cuidado del corazón como parte de la rutina, con la misma naturalidad con la que cuidas otras áreas de tu salud.
Vista así, la prevención es una forma de tranquilidad: la de tener una base, un punto de referencia, algo con lo cual dar seguimiento en el tiempo.